Aquí la última adquisición animal de la familia
Tan cabezota como sus dueños... y bonito como él solo.
Tan cabezota como sus dueños... y bonito como él solo.
Así empezó todo...y eso que jugaba en casa...
He aquí la sufridora que, durante ya más de cincuenta años (ya os contaré lo de la Celebración del aniversario y eso) ha estado al lado, acompañando todos mis momentos creativos. Francamente meritorio en muchos momentos.